Si te dijeran que en una misma ciudad puedes atravesar la sabana africana, contemplar más de 500 especies de los principales ecosistemas marinos, trepar cual habitante de Liliput sobre un Gulliver de 70 metros o convertirte en caballero o princesa y descubrir auténticos palacios y fortalezas, pensarías que te hablan de un juego de niños, ¿no? Precisamente de eso se trata. Visitar València en familia es una experiencia muy recomendable, que sorprenderá a tus hijos, pero también a ti, porque hay mil lugares donde disfrutar en familia, ¡síguenos! 
València es la horma del zapato de las familias viajeras, con numerosos planes y visitas divertidas que realizar; un referente en preparación y variedad de oferta para este segmento. Un buen modo de empezar es conociendo algo de historia y la parte más monumental de la ciudad, el centro histórico, con una visita guiada. Hay empresas que organizan rutas especiales para los más pequeños. En ellas, por ejemplo, os contarán la leyenda del murciélago que hoy es símbolo de la ciudad; y entre juegos y actividades os guiarán a través de los secretos y aventuras que forjaron la historia de València, conociendo monumentos y plazas emblemáticas como la Estación del Norte, la Plaza de Ayuntamiento o la Plaza de la Reina. 
El itinerario de estas visitas guiadas para niños, disponible en español, inglés e italiano, tiene salida todos los sábados a las 18:00 horas entre mayo y septiembre y a las 17:00 de octubre a abril. La ruta está recomendada para niños de hasta 10 años y es gratis para los menores de 3. Además, hay descuento para familias numerosas y esta misma empresa realiza también tours privados. 
Ya que estáis por el centro, aprovechad para ver el interior de la Catedral, en la que se esconde el Santo Grial, ese que tanto buscó Indiana Jones. Y si os veis con fuerzas, subid al Miguelete, su torre campanario, ¡les encanta a los peques! La vista panorámica de València desde allí es única, pero tendréis que subir 207 escalones ¿Una carrera? 
El Jardín del Turia es uno de los parques naturales urbanos más grandes de España, un espacio verde de más de nueve kilómetros transitables que atraviesa la ciudad con zonas lúdicas y deportivas. ¡El mejor espacio para divertirte con los pequeños de la casa! 
La movilización ciudadana consiguió hace medio siglo que se planificara en el lecho del río Turia, desviado por los efectos de las continuas riadas que anegaban la ciudad, un jardín a lo largo de sus nueve kilómetros, evitando así la autopista que estaba prevista. En la ciudad se abrió un inmenso pulmón verde que atraviesa València de Oeste a Este y es hoy uno de los lugares más concurridos por valencianos y visitantes. Alquila bicis desde una hora hasta días enteros. Todas las empresas tienen sillitas para bebés y bicis infantiles. ¿Un plan divertido? Recorrer el Jardín del Turia en un ciclobike, con plazas hasta para seis personas. 
En el espacio que el río Turia dejó, urbanistas y paisajistas diseñaron los diferentes tramos del cauce, reproduciendo el antiguo paisaje fluvial y creando un recorrido único poblado por palmeras y naranjos, fuentes y pinos, plantas aromáticas y estanques, pistas deportivas y rosales. Está, además, coronado por puentes que son huella de siglos de historia y limita a ambas orillas con algunos de los principales museos y monumentos de la ciudad, como el de Bellas Artes o el IVAM ambos con actividades dirigidas a público infantil los fines de semana. ¡Descubre ya este paseo único! Es ideal para recorrerlo en bici, segway o tándem. En el mismo cauce pueden alquilarse estos pequeños vehículos. En el trayecto hay también bares y cafeterías con extensas terrazas para reponer fuerzas. 
El inmenso Jardín del Turia está además limitado por el Parque de Cabecera y el Bioparc al Oeste, y la vanguardista Ciutat de les Arts i les Ciències en el extremo opuesto, casi en la desembocadura, y acoge el Parque Gulliver en su interior. ¡Conecta la sabana africana con el mundo submarino, pasando por Liliput! ¿No es increíble? 
La Ciutat de les Arts i les Ciències y el Oceanogràfic son un must. Sus espectaculares edificios encierran todo un universo que explorar. Descubrir las profundidades de los océanos o comprender la evolución de la vida, la ciencia y la tecnología son algunas de sus propuestas. ¡Es el lugar ideal para tus peques, pero también para ti, no lo dudes! 
Diseñada por Santiago Calatrava y Félix Candela, la Ciutat de les Arts i les Ciències está formada por el Palau de les Arts, un coliseo con programación musical, que incluye espectáculos e interesantísimas actividades didácticas para los niños a precios irresistibles. 
El Hemisfèric, o cine IMAX; el Museu de les Ciències, dedicado a la ciencia y la tecnología; el Oceanogràfic, un inmenso acuario con los ecosistemas de los principales mares y océanos del mundo; l’Umbracle, un original mirador ajardinado; y el CaixaFòrum València, con una amplia programación para los más pequeños de la casa. 
Solo el paseo alrededor del complejo ya merece la pena. La Ciutat de les Arts i les Ciències se extiende a lo largo de dos kilómetros de jardín. Sus blancos edificios con formas y líneas casi imposibles contrastan con el verde del entorno y el azul de los estanques. En estas piscinas de escasa profundidad, durante los meses menos fríos, los niños pueden surcar sus aguas a bordo de pequeños kayaks o caminar sobre sus aguas gracias a divertidas bolas hinchables. ¡Es el paraíso de la diversión! 
Si os decantáis por el Oceanogràfic necesitaréis aproximadamente tres horas para poder ver los diferentes túneles, zonas exteriores y el espectáculo de delfines. Ahora además hay un cine en 4D. Con más de 45.000 ejemplares de más de 500 especies, el Oceanogràfic está concebido como parque natural, centro científico y divulgativo, contribuye a la recuperación de la fauna y la flora protegida y desarrolla programas de investigación del mar. 
En el Oceanogràfic encontramos los ambientes del Mediterráneo, Mares Templados y Tropicales, Humedales, Océanos, Antártico, Ártico, Islas y Mar Rojo, además del delfinario. Las belugas, los delfines, morsas, leones marinos, focas, pingüinos, tiburones, rayas, medusas, estrellas, erizos, crustáceos, cocodrilos y aves, entre otros, forman parte de la fauna de este espectacular parque. 
En el Museu de les Ciències, depende del tiempo que queráis extenderos, pero reservad al menos dos horas para esta visita; en él podréis viajar en el tiempo, descubrir la electricidad, convertiros en astronautas… Hay además algunos talleres en los que a través de experimentos se puede aprender de forma muy divertida algunos conceptos científicos. Se trata de la actividad La Ciencia a Escena, para la que necesitarás una entrada aparte. 
Parque Gulliver: Como en la novela de Jonathan Swift, el capitán Gulliver ha quedado atrapado, pero esta vez en los Jardines del Turia, creando un inmenso parque de toboganes y rampas en el que los niños, como si de liliputienses se tratara, pueden trepar y deslizarse por los dedos, los pliegues de la ropa, el pelo o las piernas de esta gigante figura de 70 metros. La entrada es gratuita. El acceso más cercano a este gran parque en forma de círculo de 15.000 metros cuadrados son las dos rampas que hay a ambos extremos del Puente del Ángel Custodio, las que dan acceso a los Jardines del Turia. El horario en abril, mayo, junio y septiembre es de 10 a 20 horas; en julio y agosto de 10a 13:30 y de 17:30 a 21 h; y de octubre a marzo de 10 a 17:30 h. 
El Parque Central es otro estupendo lugar de ocio para peques, ya que cuenta con zonas infantiles, rocódromo, toboganes e incluso juegos de agua. 
Otro de los lugares en los que más disfrutan los pequeños en València es Bioparc, un parque que recrea la sabana africana y Madagascar, sin barreras perceptibles a los ojos humanos y con numerosos ejemplares de las especies de estas zonas. Podréis ser testigos de cómo se bañan los elefantes o hipopótamos, contemplar la tranquilidad de los gorilas o los saltos de los pequeños lémures… ¡os sorprenderá! 
En sus más de doce años de andadura, el Bioparc ha visto cómo diversas especies de animales se han reproducido en su recinto y ha mostrado al mundo los nacimientos de gorilas, jirafas, driles, hienas, leopardos, leones, bongos o incluso un oricteropo. Cumple de este modo con el EPP (Programa Europeo de Cría en Cautividad) y demuestra ser el hábitat ideal para estas especies, que están totalmente adaptadas e integradas. 
Por sus parajes ha pasado la prestigiosa primatóloga Jane Goodall, quien dio la “máxima calificación” al parque y después de jugar y contemplar a los animales señaló que “Bioparc es un lugar donde desarrollar el amor por los animales”. Así, Bioparc València se ha convertido en un referente como espacio de concienciación de la relevancia de respetar y cuidar la flora y la fauna del planeta. 
Junto a él, el Parque de Cabecera es el punto de partida del entorno verde más extenso de la ciudad, los Jardines del Turia. Disfrutar de un paseo en barca por su lago, de un aperitivo al sol en el bar o de las vistas que ofrece el montículo del jardín, completarán el día en familia en Bioparc. 
En València es casi una obligación probar su plato más universal. Pero si venís con niños aprovechad y hacedlo en un lugar donde, además de disfrutar de ese arrocito con el que seguro se chupan los dedos, puedan divertirse a sus anchas. 
Podéis escapar a la playa, a tan solo 10 minutos del centro. Del Cabañal a la Patacona, pasando por la Malvarrosa, todas ellas tienen una amplia oferta de restauración, tanto en forma de chiringuitos sobre la arena, como agradables restaurantes con terraza en los que descubrir el exquisito recetario valenciano. Calamares, tellinas, esgarraet y miles de formas de preparar el arroz. ¡Seguro les encanta! A la hora de jugar, hay porterías, canastas, redes de voleibol y columpios. Además, en los meses estivales todas ellas son playas seguras para un chapuzón y están vigiladas. 
¿Y qué lugar mejor para un arroz en familia que ese donde se originó el plato? A tan solo 10 km de la ciudad se encuentra la Albufera, un Parque Natural que os sorprenderá. Naturaleza en estado puro. Es un oasis urbano de arrozales y bosque con un lago en el que podréis hacer una divertida salida en albuferenc, las barcas típicas de la zona. Pero es que, además, La Albufera es el origen de la auténtica paella valenciana. Es un lugar ideal para avistamiento de aves o para hacer alguna ruta de senderismo por la Dehesa. Un lugar que tus hijos no olvidarán y seguro que tu tampoco. 
Si te decimos que en València hay un espacio junto al mar de un millón de metros cuadrados de diversión, ¿cómo te quedas? Es la Marina de València y vamos a convencerte para que te reserves al menos medio día para ir allí con tus hijos. Puedes empezar con una excursión en barco, que puede ser cortita, elegir la hora de la puesta de sol, aprovechar para probar las típicas clóchinas valencianas o con buen tiempo, ir hasta alta mar para daros un chapuzón. 
Mundo Marino, junto al edi icio Veles e Vents y Boramar, con salida frente al Tinglado nº 2, son las dos empresas que organizan este tipo de excursiones. Podéis además disfrutar en familia de alguna de las actividades náuticas que se pueden practicar en La Marina: alquiler de motos de agua y canoas, kite surf, wind surf y un largo etcétera para que elijáis la que más os acople. 
¿Y para comer o cenar? Pues un lugar perfecto para ir con niños. Cerca de 20 restaurantes con terraza y vistas al mar y ¡sin tráfico! Podréis alargar la sobremesa sin que nadie se impaciente. Nuestras recomendaciones: las hamburguesas de Malabar (en el edificio Veles e Vents) y los arroces de Panorama, Camarote o Dos Lunas. Y no se termina aquí vuestro tiempo en la Marina. De camino a la playa encontraréis un parque infantil gigante, separado por edades y ¡con pista de patinaje y tirolina incluidas! 
En pleno barrio del Carmen se encuentra uno de esos lugares que hacen que València sea un destino especial para los niños. ¡Tenemos el museo de soldaditos de plomo más grande del mundo! El Museo L’Iber es un lugar único, un antiguo palacete de estilo gótico que contiene más de 95.000 piezas. Sus 17 salas de exposición son un auténtico recorrido por la historia universal y de España. El museo está abierto al público los sábados de 11 a 14 y de 16 a 19h horas y los domingos de 11h a 14h, y en julio y agosto de miércoles a domingo de 10h a 14h y de 16h a 19h. 
Cuando uno viaja con niños siempre es necesario hacer algunas paradas para reponer fuerzas. En València también eso lo tenéis fácil las familias viajeras, porque tenemos dos excusas deliciosas para hacer un alto en el camino. Una es más para verano y la otra para invierno, pero seguro que las dos les chiflan a los bajitos de la casa. 
La horchata, bebida típica de València, puede tomarse todo el año, pero es un sorbo bien refrescante para los meses más cálidos. Líquida, granizada o mixta. Hay muchas formas de tomarla y es muy recomendable para tus peques por sus propiedades, es rica en nutrientes y vitaminas y tiene un sabor dulce que les encantará. Se elabora a base de chufa, un tubérculo que solo puede cultivarse en suelos de unas características y condiciones climáticas especiales, por lo que es exclusivo de València y tiene Denominación de Origen. Pero, además, la acompañamos de fartons, una especie de bollitos alargados cubiertos por una fina capa de azúcar. 
Para probar este tentempié, lo mejor es decantarse por una horchatería tradicional, aunque también encontraréis carritos en los lugares más turísticos. Daniel en el Mercado de Colón, un espacio muy recomendable para ir con niños; Santa Catalina, junto a la plaza de la Reina; o Fabián en la Calle Císcar son buenas opciones. Otra alternativa es la de Helados Bertal, que tiene establecimientos en la Plaza de la Reina, la Calle Colón o San Vicente. En todos ellos se sirve también el tradicional chocolate caliente, muy típico en València, especialmente en Navidad y Fallas. Aquí lo tomamos con buñuelos, riquísimos y muy reconfortantes. 
Si tus peques son forofos del fútbol tenéis que visitar el Estadio del València CF. Sentirán de cerca toda la emoción del fútbol de primera, visitarán los vestuarios, el terreno de juego, el banquillo, la sala de trofeos, el palco VIP y hasta la sala de prensa… ¿Cuántos secretos puede guardar el estadio más antiguo de España? Descúbrelos todos con Forever Tour Mestalla, una visita imprescindible a este Club centenario. El recorrido dura en torno a una hora, está disponible todos los días en castellano e inglés y ofrece tarifas reducidas para niños de 5 a 12 años y entrada gratuita para los más peques. 
Una forma muy cómoda de conocer la ciudad con peques es aprovechar el Bus Turistic o el Autobús Turístico Tour. Se acabó el “papá, estoy cansado” o “mamá, me duelen los pies”, subid al bus y descubriréis València a través de diferentes rutas. Si elegís la ruta histórica, podréis ver la evolución de la ciudad desde su creación; y si os decantáis por la ruta marítima visitaréis también la Ciutat de les Arts i les Ciències, la Marina y las playas. Las rutas duran hora y media aproximadamente, pero la mejor opción es el billete de 24 o 48 horas, con el que podréis subir y bajar tantas veces como queráis combinando las rutas. 
